Prakriti (Naturaleza), Purusha (Brahman), GunasBhagavad Gita 13 20-21: tanto Prakriti como Purusha no tienen principio
Comentario Bhagavad Gita 13 20-21En el verso 20 del capítulo 13 (el Yoga del Campo y del Conocedor del Campo) del Bhagavad Gita, Sri Krishna nos habla sobre Prakriti (naturaleza), Purusha (espirito), las formas y las Gunas (cualidades). Es decir, nos incita a ver y conocer la diferencia entre el Campo (cuerpo o Prakriti) y el Conocedor del Campo (espíritu o Purusha), y así alcanzar a Dios. “Tienes que saber que tanto Prakriti como Purusha no tienen principio; y también, que todas las formas y las tres Gunas nacen de Prakriti.” Bhagavad Gita 13 20 Primero vamos a explicar brevemente estos términos tan habituales en el Gita: 1. Prakriti: es la naturaleza o materia primigenia, es la fuente de todo lo manifestado, es decir de todo lo que podemos percibir, tanto lo material como lo mental. De Prakriti nacen los elementos de la naturaleza manifestada: cuerpo, mente y sentidos.
Gandhi decía: «Prakriti es ilusión (Maya). Purusha es Jiva (el alma encarnada en el cuerpo). Jiva, experimenta el fruto de las acciones que nacen de las tres Gunas» Gandhi. 2. Purusha. En la filosofía Sankhya, Purusha es diferente a Brahman ya que en este sistema no existe el concepto de Brahman. En el Vedanta, Brahman es el Purusha universal, la Consciencia suprema que se manifiesta en todos los seres. El Purusha individual (el “yo” o Atman) no es distinto de Brahman, por tanto Atman es igual a Brahman. Purusha no actúa, no cambia; es el Testigo silencioso. 3. Gunas. Las tres Gunas, o cualidades fundamentales, conforman Prakriti. Las tres Gunas son:
Es decir, todo lo que percibimos en el universo manifestado es una combinación variable de estas tres Gunas. En este verso leemos: “Todas las formas y las tres Gunas nacen de Prakriti”. “Todas las formas” a las que se refería el verso, hay que entenderlo como todas las modificaciones de la materia del universo. Es decir, todo el conjunto de nombres y formas, irreales (temporales) por su propia definición. De la naturaleza (Prakriti) surgen todas las Gunas, las formas y los procesos del universo manifestado, mientras que la Consciencia Universal (Purusha) es el testigo inmutable, el observador. En la primera parte leemos: “... tanto Prakriti como Purusha no tienen principio”. Si no tienen principio jamás fueron creadas, por lo tanto deberían ser infinitas. Precisamente esta existencia de “dos infinitos” es una de las contradicciones de la filosofía Sankhya. ¿Cómo pueden coexistir dos infinitos? En términos de la filosofía Advaita Vedanta, Prakriti (toda la naturaleza sometida a nombres y formas, o espacio, tiempo y causalidad) es Maya, el ilusorio juego del Señor. “Es Su voluntad el hacernos correr un poco. Es un juego divertido. Dios ha creado el mundo como en broma. Esto es, lo que se llama Mahamaya, la Gran Ilusión” Sri Ramakrishna Pero esta Maya sí que tiene un final (y ahí vemos el problema Sankhya): cuando el hombre “con la espada del conocimiento, corta en pedazos la ignorancia”, realiza a Dios logrando la liberación (Moksha). Si Maya no tuviese final nadie alcanzaría el Moksha y el ser humano vagaría eternamente en la interminable rueda del Samsara (ciclo nacimiento-muerte).
Purusha, por su propia definición, ni tiene inicio ni final ya que es infinita. Purusha es siempre pura. Ningún cambio o modificación puede afectarle. Todos los nombres y formas de este universo (deseo, odio, placer, dolor...) pertenecen a Prakriti, no a Purusha. Mientras el ser humano mantenga algún vestigio de estas modificaciones que perturban su mente, seguirá anclado en Maya, que está bajo el dominio del cuerpo (Kshetra) y por tanto no habrá alcanzado aún el Kshetra-Jnana. Cuando el ser humano sienta que su mente se agita o que su intelecto se nuble, debe repetir con firmeza que él no es el cuerpo, sino el alma inmortal, pura y libre, el Purusha. El buscador debe entender que todas estas modificaciones solo afectan a su cuerpo, en ningún caso a su Atman. Sri Ramakrishna dijo: “Brahman está más allá de Vidya y Avidya: conocimiento e
ignorancia. Está más allá de Maya, la ilusión de la dualidad. Swami Vivekananda dijo sobre el Jnana Yoga: “Primero: escuchar la verdad, que Atman es la única realidad y
que todo lo demás es Maya (ilusión, relatividad). En el verso 21, Sri Krishna explica a Arjuna cómo se genera la experiencia humana a partir de Prakriti y Purusha. Prakriti es la fuente de todas las formas físicas y mentales: el cuerpo (Kshetra), los sentidos, la mente, las emociones... Sin embargo Purusha (Atman) es el testigo que experimenta lo que sucede a través del cuerpo y la mente. “Se dice que Prakriti es la causa de la creación del cuerpo y de los órganos, y se dice que Purusha es la causa de la experimentación del placer y del dolor”. Bhagavad Gita 13 21 Prakriti, por su propia definición es inerte, ni puede autoconocerse ni tiene la capacidad de experimentar ni el placer ni el dolor. En el Vedanta, Purusha y Brahman son esencialmente lo mismo: la consciencia absoluta. Sin embargo, mientras Purusha está “reflejado” en el cuerpo y la mente, parece limitado, y por eso experimenta placer y dolor. Cuando el Purusha se reconoce como Brahman, se libera del ciclo del placer y el dolor. Realmente Purusha no causa nada ni nada le afecta. No es ni causa ni efecto, ni las Gunas le afectan, ni es el experimentador de ellas. Explicación de Pedro Nonell en base al comentario de Swami Vidya Prakashananda sobre los versos 20-21 del capítulo 13 (Kshetra Kshetrajna Vibhaga Yoga del Bhagavad Gita
Comentarios del capítulo 13
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