Wu Wei (no acción, Tao) y Karma Yoga (Bhagavad Gita)Wu Wei = Karma Yoga (sin ofrecer los frutos de la acción a Dios)
Por Pedro Nonell Tanto el Bhagavad Gita como el Tao Te Ching nos enseñan a actuar sin apego y sin ego. Ambos muestran una forma de acción sin ego, una manera de actuar en el mundo liberada del apego por el fruto de resultados y del sentido de “yo soy el hacedor”. Wu Wei sería igual al Karma Yoga, si la idea de ofrecer los frutos de la acción a Dios desapareciese del Karma Yogui. El Wu Wei (“no acción” o “acción sin esfuerzo”) es una de las enseñanzas claves del taoísmo: actuar en perfecta armonía con el Tao (el flujo natural del universo): «Cuando nada se hace, nada queda sin hacer» Tao 48 Significa actuar de forma natural, sin forzar las cosas, dejar que estas sigan su curso, fluyendo con los procesos de la vida, es decir, intervenir lo mínimo necesario y hacerlo muy sutilmente. En ningún caso es pasividad o “pasotismo”. «El sabio no actúa y por eso nada falla. No agarra y por eso nada se le escapa» Tao 64 El Wu Wei es por tanto actuar en perfecta armonía con el Tao, sin forzar, sin apego al resultado. Por tanto, el Wu Wei disuelve el ego. En el Bhagavad Gita, Sri Krishna nos enseña a través del Karma Yoga a actuar desapegados mentalmente de los resultados, ofreciendo los frutos al Señor (“Tienes derecho a la acción, nunca al fruto” Bhagavad Gita 2-47); así el Karma Yogui elimina el ego:
Además, nos dice que la inacción es inferior a la acción:
“El Wu Wei no es pereza; es actuar desde la realización de que tú no eres el hacedor. Eso es exactamente Karma yoga + Jnana Yoga combinados.” Swami Sarvapriyananda Hay por lo menos cuatro diferencias entre el Wu Wei y el Karma Yoga
Similitudes entre el Wu Wei y el Karma Yoga 1- Desapego por el resultado Ambos enseñan que el sufrimiento nace del apego al éxito/fracaso.
Mediante el Wu Wei se logra dejando que solo el Tao actúe; en el Karma Yoga ofreciendo el fruto de las acciones a Dios:
2- Ausencia del concepto de “Hacedor”. En el taoísmo auténtico no queda ni siquiera un “yo” que renuncia, que se rinde o que ofrece la acción. Simplemente no hay hacedor desde el principio. El taoísta actúa pensando: “El Tao hace, yo no hago”. En el Bhagavad Gita leemos: “Sri Krishna: Toda acción es realizada completamente por las Gunas de Prakriti. El hombre, engañado por el sentido del «yo», piensa: «Yo soy el Hacedor».” Bhagavad Gita 3-27 Es decir, el Karma Yogui piensa: “Prakriti (la naturaleza) hace, yo no hago”. Y en el capítulo 5- El Yoga de la Renuncia a la Acción (Karma Sannyasa Yoga), Krishna lo enfatiza así: Sri Ramakrishna nos explicaba así el concepto de Hacedor: “Verdaderamente el hombre se libera en la vida, si siente: ‘Dios es el Hacedor. Sólo Él lo está haciendo todo. Yo no estoy haciendo nada’. Los sufrimientos y preocupaciones del hombre surgen únicamente de su persistente pensamiento de que él es el hacedor.” Sri Ramakrishna 3- Acción perfecta y espontánea Cuando el ego desaparece, la acción es impecable. En el Wu Wei, que literalmente significa “no-acción” o “acción sin acción”, no se trata de quedarse inmóvil ni de no hacer nada, sino de actuar conforme al Tao, el flujo natural del universo, así la acción surge espontáneamente, sin esfuerzo forzado, sin apego por el resultado y, sobre todo, sin motivos egoístas. Es como el agua que baja por un rio sin hacer nada hasta llegar al mar. “El Tao siempre actúa sin actuar, y no hay nada que no haga.” Tao 37 En el Karma Yoga, la idea de la acción perfecta y espontánea, es decir, la habilidad en la acción, es uno de los frutos más elevados de la práctica, y aparece especialmente desarrollada en el Bhagavad Gita (sobre todo en los capítulos 2, 3 y 5) y en las enseñanzas de los grandes maestros como Swami Vivekananda, Sri Ramakrishna o Nisargadatta
Sri Krishna lo describe así en el Bhagavad Gita:
Y más adelante, Sri Krishna nos dice que el sabio actúa sin apego por el bienestar de la humanidad:
Y que el Karma Yogui aunque actúa con el cuerpo, la mente, el intelecto y los sentidos, no actúa en absoluto porque no se identifica con ellos: “Quién dedica todas sus acciones a Brahman y abandonando todo
apego, permanece libre del pecado, tal y como una hoja de loto no es mojada por
el agua. Swami Vivekananda explicaba así le necesidad de “vivir como una hoja de loto”:
4- Ecuanimidad total El hombre siguiendo el Wu Wei y eliminando el ego alcanza el estado de total ecuanimidad del sabio taoísta (Chen-jen): «El sabio no tiene corazón constante propio, toma como suyo el corazón del pueblo. Yo soy bueno con quien es bueno, y también soy bueno con quien no es bueno: así se alcanza la bondad. Yo confío en quien es confiable, y también confío en quien no lo es: así se alcanza la confianza.» Tao 49 En el Bhagavad Gita, el Yoga de la Ecuanimidad es uno de los pilares del Gita, y en particular del Karma Yoga:
Y después Krishna nos hablará del perfil del Jivanmukti / Sthita-prajnasya, que tanto recuerda al del sabio taoísta: “Sri Krishna: Quien descarta todos los egoístas deseos de su mente y está completamente satisfecho con su mente fijada en Atman, se dice que tiene una firme sabiduría” Bhagavad Gita 2-54
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