Hombre sabio / ignorante. Sat-Chit-Ananda (Gita 2)Bhagavad Gita, Capítulo 2, verso 11: Cuando un hombre se cree sabio pero en realidad es un ignorante
“Cuando un hombre se cree sabio pero en realidad es un ignorante: el caso de Arjuna. Céntrate en Sat, Chit, Ananda (existencia, conocimiento y felicidad absoluta) y no en nombres y formas” por Pedro Nonell En el verso 11 del Capítulo 2 (Sankhya / Jnana Yoga) del Bhagavad Gita el Señor Krishna le dice a Arjuna: «Sri Krishna: ¡Oh Arjuna! Te entristeces por quien no debes, vanas palabras de sabiduría dices. El sabio ni se lamenta por los muertos ni por los vivos» Bhagavad Gita 2-3. Para Swami Sarvapriyananda de la Sociedad Vedanta de Nueva York, este verso es clave. Para este Swami, la enseñanza del Bhagavad Gita parte de aquí. Así que en el Gita-Shastra (las leyes del Bhagavad Gita), este verso es considerado como la semilla o fuente (Bija). Así como todo el árbol está involucrado en la semilla, todo el 'Gita Shastra' está implícito en este verso.
Formación: Esencia del Bhagavad Gita (Cap. 2) - Bhagavad Gita (Gandhi) - Jnana-Karma Yoga (Cap. 1-6 Gita) Fijaros que Sri Krishna le dice a Arjuna: “Te entristeces por quien no debes”. Según el Vedanta, cada objeto en el mundo tiene cinco aspectos: existencia, luz, alegría, nombre y forma. De estos, los tres primeros - existencia, luz y alegría (SAT, Chit y Ananda) son reales y eternos.
Los dos últimos, nombre y forma (Nama y Rupa) son irreales y transitorios. Los tres primeros constituyen la naturaleza real del hombre, y no el nombre y la forma. Pero en este caso, la ignorancia (Avidya) de Arjuna le hacía aferrarse únicamente al nombre y la forma, y ambos cambian continuamente. Y es por eso que Krishna le dice que es un ignorante: “vanas palabras de sabiduría dices”. Arjuna en vez de pensar en el hombre real, el inmortal y eterno, en su alma (Atman) sólo era capaz de pensar en nombres y formas, es decir en el hombre aparente, tal y como lo definía Swami Vivekananda. Si nos fijamos, seguramente Arjuna hablaba desde el intelecto, desde Buddhi (la razón pura), pero este es finito, limitado, no puede transcender a Buddhi, y por tanto sólo abarca una pequeña parte de esta naturaleza creada por Maya. Por ello, el Señor Krishna procedió a explicarle Atman-Jnana: la inmortalidad del alma, es decir, el verdadero autoconocimiento.
(c) Instituto Gita & Pedro Nonell
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