Meditación cristiana y Dhyana Yoga (Gita)En la meditación cristiana, el enfoque es Cristo o la Trinidad, en el Dhyana Yoga es Atman/BrahmanPor Pedro Nonell Meditación cristianaLa meditación cristiana, como el hesicasmo o la oración centrada, comparte similitudes con el Dhyana Yoga, que busca calmar la mente para realizar a Atman / Brahman. La meditación cristiana es una práctica espiritual que busca profundizar la relación con Dios a través de la quietud, la reflexión y la apertura del corazón. “Estad quietos y conoced que yo soy Dios” Salmo 46:10 La meditación cristiana está profundamente arraigada en la fe en un Dios personal y en la tradición bíblica. Dhyana YogaEl Dhyana Yoga del Bhagavad Gita, se centra en la meditación para trascender el ego y unirse con Atman / Brahman.
Vídeo de Pedro NonellFormación relacionada
Formación: Bhagavad Gita (Gandhi) - Dhyana Yoga (Cap. 6 Gita) - Maestría en Bhagavad Gita y Advaita Vedanta Más información sobre el cristianismoReencarnación, animales alma no eterna, asimilación, profetas, encarnación, dualismo, Diez Mandamientos, Sermón de la Montaña, Buscad y hallaréis, Ágape y Karma Yoga, Cristianismo y Bhakti Yoga, Cristianismo y Dhyana Yoga, Cristianismo y Jnana Yoga, Ramakrishna, Eckhart, San Juan, Santa Teresa (Ramakrishna y Advaita), Calderón, Spinoza, Beethoven, Goethe, Madero, Teilhard de Chardin (Aurobindo, noosfera), T. Merton, Swami Abhishiktananda ¿No dualismo cristiano?: Yo soy la vid, El Padre y yo somos Uno, Quien ha visto al Padre, El Padre está en mí, Que todos sean uno, El Reino de Dios, Ama a tu prójimo Religiones, Hinduismo, Inteligencia Universal (Dios), ¿Es posible ver a Dios? Dualismo / No dualismoEn la meditación cristiana, Dios es un ser personal y trascendente, separado de la creación (Dualismo, Dvaita). "Entonces me invocaréis, y vendréis y me oraréis, y yo os escucharé. Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo corazón." Jeremías 29:12-13 En el Dhyana Yoga del Bhagavad Gita, Krishna es tanto personal (Dvaita Vedanta) como la esencia de todo (Brahman), el Todo es Uno del Advaita Vedanta, lo que permite la realización no dual de la Realidad Absoluta, sea como sea como la llames.
La meditación cristiana se centra en la relación personal con Dios, a menudo apoyada por la fe y la gracia, y no depende exclusivamente del esfuerzo humano. El Dhyana Yoga enfatiza la disciplina personal y la técnica meditativa para alcanzar la liberación (Moksha).
EjemploEjemplo de la asignatura: Cristianismo y Dhyana Yoga Características de la meditación cristiana
Similitudes entre la Meditación cristiana y el Dhyana YogaSilencio y calmaEn el Dhyana Yoga (capítulo 6 del Bhagavad Gita), Krishna recomienda meditar en un lugar tranquilo, controlando la mente y los sentidos para alcanzar la paz interior.
De forma similar la meditación cristiana, como la oración centrada o el hesicasmo, enfatiza la quietud para entrar en la presencia divina. “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.” Mateo 11:28-29 Enfoque en DiosEn la meditación cristiana, el enfoque es en Cristo o en la Trinidad: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” Mateo 22:37-39 En el Dhyana Yoga es Brahman.
Disciplina mentalEl Bhagavad Gita describe la mente como inquieta y difícil de controlar, pero es posible de dominar con la práctica y el desapego.
La meditación cristiana también reconoce esta distracción mental y usa herramientas, como usar una palabra sagrada, para volver a concentrarse en Dios. “El Señor es mi luz y mi salvación, ¿de quién temeré? El Señor es la fortaleza de mi vida, ¿de quién he de atemorizarme?” Salmo 27:1 Búsqueda de la purificación interior:El Dhyana Yoga para trascender el ego y alcanzar la liberación (Moksha), y la meditación cristiana para conformarse a la imagen de Cristo y vivir en su gracia.
“Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus senderos.” Proverbios 3:5-6
|