San Juan de la Cruz, Vedanta y Ramakrishna
Similitudes entre San Juan de la Cruz (Misticismo cristiano), Advaita Vedanta y Sri Ramakrishna

Matrimonio espiritual Dios-Alma (San Juan de la Cruz y Sri Ramakrishna)
Cristianismo y Vedanta - Influencia del Advaita Vedanta en Occidente
¿No dualismo cristiano?: Yo soy la vid, El Padre y yo somos Uno, Quien ha visto al Padre, El Padre está en mí, Que todos sean uno, El Reino de Dios, Ama a tu prójimo

Artículo de
(Experto y traductor al español del Bhagavad Gita y de )
Las enseñanzas de San Juan de la Cruz, del Advaita Vedanta y de Paramahansa tienen importantes paralelismos:
- Unión mística con Dios (“Participación” / Yo soy Brahman)
- Camino de purificación de la mente (“Noche oscura” / Karma Yoga)
- Experiencia del “nada” (Desapego absoluto, disolución del Yo)
- Dios / Brahman como “Nada”
- Ilusión / Maya
- Realización Dios / Sat-Chit-Ananda
Cuando uno lee a San Juan de la Cruz encuentra muchos paralelismos con las enseñanzas de Sri Ramakrishna Paramahansa, dos de los más grandes místicos de la historia espiritual de la humanidad.

¿Es posible realizar a Dios?
San Juan de la Cruz
San Juan de la Cruz es una de las figuras más importantes de la mística cristiana y de la literatura española del Siglo de Oro. Nació como Juan de Yepes y Álvarez el 24 de junio de 1542 en Fontiveros (Ávila, España), en una familia humilde de origen converso (judío). Tras una infancia marcada por la pobreza y la muerte temprana de su padre, estudió con los jesuitas y entró en la Orden de los Carmelitas en 1563.

Tanto para como para Dios existe en el interior del hombre
En 1567 fue ordenado sacerdote y conoció a Santa Teresa de Ávila (Santa Teresa y Advaita Vedanta), con quien colaboró en la reforma del Carmelo, fundando la rama de los Carmelitas Descalzos (más austeros y contemplativos). Debido a esta reforma fue perseguido, secuestrado y encarcelado en Toledo durante nueve meses en 1577-1578, en condiciones extremas de sufrimiento físico y aislamiento.
Precisamente en esa prisión oscura compuso algunos de sus poemas más bellos, que más tarde explicaría en sus tratados místicos.
Mística cristiana
San Juan de la Cruz es uno de los pilares de la mística católica. Su descripción de las “noches” (purificación del alma a través del sufrimiento y el desapego) y la unión transformante con Dios influyó profundamente en Thomas Merton o el Papa Juan Pablo II

¿Cómo puede un monje cristiano admirar al Bhagavad Gita?
Su doctrina sobre la “noche oscura" se ha convertido en referencia universal para entender las crisis espirituales y el camino hacia la unión con Dios.
San Juan y el Bhagavad Gita
San Juan de la Cruz no tuvo contacto con el Bhagavad Gita o los Upanishads, sin embargo, un análisis de su obra, desvela importantes semejanzas entre la vía mística cristiana descrita por San Juan y la realización no dual (Advaita) del Vedanta hinduista, perfectamente definido en los Upanishads y el Bhagavad Gita, y posteriormente sistematizada por Adi Shankaracharya.

¿Conoces a Adi Shankaracharya, el máximo exponente del Advaita Vedanta?
Swami Abhishiktananda(Henri Le Saux) o (Sociedad Vedanta de Nueva York) mencionan estas semejanzas del Advaita en San Juan de la Cruz.

Preguntas frecuentes sobre el cristianismo
Reencarnación, asimilación, profetas, encarnación, animales alma no eterna, dualismo
Diez Mandamientos, Sermón de la Montaña, Buscad y hallaréis, Ágape y Karma Yoga, Cristianismo y Dhyana Yoga ( Meditación cristiana, San Ignacio), Cristianismo y Bhakti Yoga, Cristianismo y Jnana Yoga
Ramakrishna, Calderón, , Beethoven, Goethe, Madero, Teilhard de Chardin (Aurobindo, noosfera)
Era axial, Hinduismo, Inteligencia Universal (Dios), ¿Es posible ver a Dios?
Principales semejanzas San Juan de la Cruz / Advaita Vedanta
Unión mística con Dios / Yo soy Brahman
La unión transformante (o matrimonio espiritual) representa la cima más alta de la mística sanjuanista: el estado en que el alma, tras las purificaciones de las noches, es decir, de los sentidos y del espíritu, se une a Dios de modo tan íntimo que participa de su misma vida divina, sin perder su identidad creada.
«...En la unión mística, el alma, que posee ya a Dios, se hará Dios por participación...» San Juan
San Juan de la Cruz describe esta unión en términos extraordinariamente audaces, especialmente en su comentario a la “Llama de amor viva” (su último poema mayor, escrito hacia 1585-1586), donde habla de cómo el alma “se hará Dios por participación” en la unión mística, esta expresión aparece en el contexto de la transformación plena, donde el alma no solo contempla a Dios, sino que es transformada en Él por su gracia, viviendo ya la vida divina.
«No hay que tener por imposible [...] que Dios le haga merced de unirla en la Santísima Trinidad, en que el alma se hace deiforme y dios por participación [...]. Para que pudiese venir a esto la crió a su imagen y semejanza». Cántico Espiritual, estrofa 39,4
En el Bhagavad Gita leemos:
“Cuando un hombre apaga sus sentidos, los objetos de esos sentidos desaparecen ante él, pero no el deseo de ellos; el deseo también desaparece cuando él contempla al Supremo” Bhagavad Gita 2-59 (Sankhya / Jnana Yoga)
San Juan afirma explícitamente que, en la unión más alta, el alma se hace Dios por participación, es decir, participa de la vida divina, y que este era el propósito original de la creación: divinizar al ser humano, este concepto fue muy utilizado por .
«Está el alma hecha divina, y Dios por participación [...]; porque, así como en la consumación del matrimonio carnal son dos en una carne [...], así también, consumado este matrimonio espiritual entre Dios y el alma, son dos naturalezas en un espíritu y amor». Cántico Espiritual, estrofa 22,3
decía:
“Dios se revela al devoto que se siente atraído hacia Él por la conjunción poderosa de estas tres grandes atracciones: la que un hombre mundano experimenta hacia sus posesiones materiales, la que una madre siente por su hijo y la que una esposa casta y entregada profesa a su esposo. En otras palabras: es necesario amar a Dios con la intensidad con que una madre ama a su hijo, con la entrega con que una esposa fiel ama a su esposo y con la pasión con que un hombre apegado al mundo ama sus riquezas. Une estas tres fuerzas de amor, estos tres poderosos imanes del corazón, y entrégalos todos a Dios. Entonces, sin duda alguna, Lo verás.”
En el capítulo 6 sobre el Yoga de la Meditación (Dhyana Yoga), Sri Krishna explica a Arjuna:

En el Advaita Vedanta, el Moksha (liberación), se logra cuando el ser humano realiza que Atman es Brahman (“Yo soy Brahman”), el alma infinita es la Realidad Absoluta. Es el “Tú eres Eso”, tú eres Dios. Es decir, no es “por participación” sino por unión con Dios.

Tat Tvam Asi: Tú eres Eso (Dios) Atman es Brahman - Gita 13 3
“El razonar y discernir se desvanecen después de alcanzar a Dios y de la comunión con Él en Samadhi. ¿Por cuánto tiempo razona y discierne un hombre? Mientras que está consciente de lo múltiple; mientras está consciente del universo, de seres personificados, ‘yo’ y ‘tú’. Cuando verdaderamente está consciente de la Unidad, se vuelve silencioso. Este era el caso del Swami Trailanga”
El Yogui realizado es el Jivanmukta, ve a Brahman en todo:

Yoga de la Diferenciación de las Tres Gunas
Y considera a cualquier ser vivo por igual:

¿Eres capaz de ver por igual a un hombre que a un animal?
Camino de purificación de la mente (“Noche oscura” / Karma Yoga)
Tanto San Juan como el Advaita Vedanta se basan en negar progresivamente todo lo que no sea Dios / Brahman
La “Noche oscura” es el concepto central de la mística sanjuanista: un proceso de purificación radical y despojo total, desapego en el Gita, que el alma atraviesa para llegar a la unión con Dios. San Juan lo describe en su poema “Noche oscura” (escrito mentalmente durante su prisión en Toledo, 1577-1578) y en los tratados “Subida del Monte Carmelo y Noche oscura” (comentarios al poema).
El “despojo total” implica un vaciamiento completo: el alma se despoja de todo apego (sensible, intelectual, volitivo, incluso espiritual) para que solo quede Dios.
“Para venir a poseerlo todo, no quieras poseer algo en nada” San Juan
En el Bhagavad Gita, el Karma Yoga, el camino de la acción desapegada, es la vía de purificación de la mente. El Dhyana Yoga, el camino de la meditación, permite realizar a Atman. El Jnani Yogui, discierne (Viveka) continuamente entre lo Real y lo irreal, aplicando la técnica del “Neti-Neti” (no es eso, no es eso), hasta realizar que el es Brahman (Tu eres Eso).

¿Conoces el significado del Shanti Mantra o Mantra de la paz?
Ramakrishna afirmaba:
“Tan pronto como la mente está libre del apego, se realiza a Dios.
Cualquier cosa que aparece en la Mente Pura es la voz de Dios. Aquello que
es Mente Pura, también es Buddhi (Discernimiento) Puro: eso también es Atman
Puro, porque no hay nada puro sino Dios…
Terminamos por descubrir a Dios tratando de saber quién es este ‘yo’. ¿Es
este ‘yo’ la carne, los huesos, la sangre o la médula? ¿Es la mente o el
buddhi? Analizando así, por fin realizas que no eres nada de esto. Es este
el procedimiento del ‘neti’ ‘neti’, ‘esto no y no aquello’. Uno no puede
comprender ni tocar el Atman. Es sin cualidades ni atributos. Terminamos por
descubrir a Dios tratando de saber quién es este ‘yo’. ¿Es este ‘yo’ la
carne, los huesos, la sangre o la médula? ¿Es la mente o el buddhi?
Analizando así, por fin realizas que no eres nada de esto. Es este el
procedimiento del ‘neti’ ‘neti’, ‘esto no y no aquello’. Uno no puede
comprender ni tocar el Atman. Es sin cualidades ni atributos.” Sri Ramakrishna
Experiencia del “nada” (Desapego absoluto, Disolución del Yo)
La experiencia del “nada” es uno de los núcleos más profundos y paradójicos de la mística de San Juan de la Cruz. No se trata de nihilismo, sino de una experiencia transformadora que actúa como puerta al Todo (Dios mismo).
San Juan la describe como el punto culminante del despojo total durante las noches oscuras (de los sentidos y del espíritu), donde el alma, al vaciarse radicalmente de todo apego, concepto, gusto, saber y ser propio, se abre por completo a Dios.
San Juan resume esta experiencia en sus famosos versillos del Monte de la Perfección (dibujo y poema que acompaña a la Subida del Monte Carmelo), donde repite insistentemente la vía de la negación:
“Para venir a gustarlo todo, no quieras tener gusto en nada.
Para venir a saberlo todo, no quieras saber algo en nada.
Para venir a poseerlo todo, no quieras poseer algo en nada.
Para venir a serlo todo, no quieras ser algo en nada.
Y en el centro del monte: ‘Nada, nada, nada, nada, nada, nada, y aún en el
monte nada’”. San Juan
El “nada” no es ausencia absoluta, sino desapego absoluto y desnudez espiritual. El alma debe llegar a no querer nada (ni consuelos, ni luces, ni incluso “Dios” como objeto de posesión), porque cualquier “algo” finito se convierte en un velo que impide la unión plena con el Infinito. Como explica en la Subida del Monte Carmelo (Libro I, cap. 13):
«En esta desnudez halla el espíritu su descanso, porque no comunicando nada, nada le fatiga hacia arriba, y nada le oprime hacia abajo, porque está en el centro de su humildad». San Juan
Esta experiencia surge en la noche del espíritu, la más profunda: el alma entra en tinieblas absolutas donde no entiende nada, no siente nada, no quiere nada (ni siquiera a Dios como “otro”). Es el anonadamiento total: el yo se disuelve en la nada de sus propias fuerzas y conceptos.
¿Cómo se siente el “nada”? San Juan describe esta fase como dolorosa y desoladora al principio:
- Abandono aparente de Dios (el alma cree que ha sido dejada)
- . Vacío intelectual (la fe se vuelve pura oscuridad, sin imágenes ni razones)
- Vacío afectivo (sequedad extrema, incluso en lo espiritual)
- Vacío volitivo (no hay deseo, ni siquiera de salvación)
Pero precisamente en esta “nada” se oculta la presencia pura de Dios. El alma, al no poder apoyarse en nada creado (ni en sus virtudes, ni en sus experiencias pasadas), queda suspendida en el Todo divino. Es una muerte mística (muerte del ego) que lleva a la resurrección en la unión transformante. San Juan lo expresa poéticamente en la Noche oscura:
“En una noche oscura,
con ansias, en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.”
La “casa sosegada” es el yo vaciado; la salida en “noche oscura” es la experiencia del nada que permite el encuentro secreto con el Amado.
En el Advaita Vedanta la mente debe volverse “no-dual”, trascendiendo toda identificación, incluso con Dios como “otro”, ya que Todo es Uno.

Verso clave del Gita (13-30): Unidad en la diversidad
“En Samadhi pierdo completamente la consciencia exterior, pero por lo general Dios guarda un pequeño vestigio de ego en mí, para el goce de la comunión divina. El goce sólo es posible cuando el ‘yo’ y ‘tú’ quedan. Pero algunas veces Dios borra hasta el menor rastro del ‘yo’. Entonces uno experimenta Yada Samadhi o Nirvikalpa Samadhi. Esa experiencia no puede describirse.”
Dios / Brahman como “Nada”
Para San Juan, Dios es “nada” para los sentidos y el entendimiento (“Todo y Nada”)
“Todo lo que se puede comprender con entendimiento no es Dios” San Juan
En el Advaita Vedanta, Brahman es Nirguna (sin atributos), impensable, inefable…
![Arjuna dijo: Así, entre aquellos que son firmemente devotos a Tu forma personal [Saguna] y aquellos que adoran al Imperecedero Brahman sin forma [Nirguna]](img/Gita-12-1.png)
¿Qué es mejor adorar al Imperecedero Brahman sin forma (Nirguna) o al Saguna? Gita 12 1-2
Nuestra alma infinita, Atman, es incognoscible, inconcebible, inmutable:

"Ni los sentidos ni la mente pueden conocer a Atman" Gita 2-25
Y Sri Ramakrishna explicaba así el estado Samadhi:

Ramakrishna: En Samadhi se realiza a Dios
Ilusión / Maya
San Juan de la Cruz expresa repetidamente que, en comparación con la infinitud y perfección de Dios, todas las criaturas son nada (o incluso menos que nada). Esta idea aparece de forma explícita en la Subida al Monte Carmelo, donde, citando a Jeremías (4,23):
«Todas las cosas de la tierra y del cielo, comparadas con Dios, nada son [...] Miré a la tierra, dice, y estaba vacía, y ella nada era; y a los cielos, y vi que no tenían luz». San Juan
Desde esta perspectiva ontológica, idéntica al Advaita, Dios es el Todo absoluto, las criaturas, por hermosas y buenas que sean, resultan vacías y oscurecidas cuando se las compara directamente con el Creador. Por eso San Juan afirma que amar una criatura con apego desordenado equivale a rebajarse al nivel de esa criatura finita, impidiendo la transformación en la inmensidad divina.
Pero el punto clave no está solo en esa “nada” metafísica, sino en su consecuencia práctica y espiritual: el apego (el amor desordenado, el gusto, la afición, la dependencia afectiva) hacia cualquier criatura es lo que impide radicalmente la unión con Dios.
En el Advaita Vedanta, el mundo fenoménico es causado por Maya, la ilusión relativa creada por Dios.
Ramakrishna así nos lo explicaba:
“Este universo es creado por la Mahamaya de Dios. Mahamaya contiene por igual a vidiamaya, la ilusión del conocimiento y avidiamaya, la ilusión de la ignorancia. Con la ayuda de vidiamaya, uno cultiva virtudes tales como el placer por la compañía santa, conocimiento, devoción, amor y renunciación. Avidiamaya consiste en los cinco elementos y los objetos de los cinco sentidos: forma, olfato, gusto, tacto y sonido. Éstos hacen que uno olvide a Dios.”
Unión mística con Dios / Sat-Chit-Ananda
«Quedéme y olvidéme, el rostro recliné sobre el Amado» es uno de los más bellos y profundos versos de la literatura mística universal. Pertenece a la estrofa final de la famosa «Noche oscura del alma» (o simplemente «Noche oscura»), de San Juan de la Cruz.
Es el momento supremo de la unión mística: el alma, tras atravesar la noche oscura (purgación, desasimiento, tiniebla), llega al éxtasis de la entrega total. Ya no hay «yo» que se mantenga alerta, que calcule o que sufra; solo queda el abandono pleno, el rostro apoyado en el Amado (Dios), donde todo lo demás cesa y el cuidado (las preocupaciones, los apegos, el ego) queda olvidado “entre las azucenas”, símbolo de pureza absoluta. El alma ya no se recuerda a sí misma porque está enteramente transformada en el Amado.
En el Advaita Vedanta se disuelve el ego en la no-dualidad (“Yo soy Brahman”). Alcanzado el estado de pura Existencia-Consciencia-Bienaventanza (Sat-Chit-Ananda) sin dualidad. Al final del Bhagavad Gita leemos:

Yoga de la Liberación mediante la Renuncia
Así lo explicaba Sri Ramakrishna:
“Suponed que un hombre ha visto el océano y alguien le pregunta, ‘Tú que
lo has visto, ¿a qué se parece el océano?’ El hombre abriendo
desmesuradamente su boca dice: ‘¡Qué espectáculo! ¡Qué olas tan enormes y
qué tan ruido ensordecedor!’ Similar a esto es la descripción de Brahman en
los libros sagrados. Se dice en los Vedas que la naturaleza de Brahman es de
Felicidad: es Sat-Chit-Ananda.
En Samadhi uno alcanza el Conocimiento de Brahman: uno realiza a Brahman. En
ese estado todo razonamiento cesa y el hombre enmudece. No tiene poder para
describir la naturaleza de Brahman”
Gracias San Juan de la Cruz y Sri Ramakrishna, dos de los más grandes místicos de la humanidad, gracias Adi Shankaracharya por sistematizar el no-dualismo...


¿Sabías que Sri Ramakrishna o Gandhi amaban a Jesús?

¿Sabías que para Swami Vivekananda Cristo predicó la unidad esencial del alma humana con Dios?

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